

Estimados clientes y colegas:
Cuando fundamos Hypertherm hace 40 años, sólo teníamos presente un objetivo: reducir el coste del corte de metales. Fuera de esa meta, no disponíamos de gran cosa en el garaje de dos puertas que oficiaba de oficina central de nuestra compañía, con la excepción de una idea para mejorar drásticamente la tecnología de corte por plasma.
A medida que nuestros esfuerzos se fueron plasmando en un negocio, nuestras ideas se desarrollaron y transformaron en los ideales de una empresa inspirada por la tecnología, pero motivada por las aspiraciones de sus clientes y el desarrollo y el bienestar de sus asociados. Ahora, al cabo de 40 años, Hypertherm ha crecido y ha cambiado de una manera entonces inimaginable, pero el propósito y los ideales fundamentales permanecen incambiados. Nuestros asociados, que ya son más de mil en todo el mundo, siguen impulsados por su búsqueda para descubrir y satisfacer las cambiantes necesidades del cliente e inspirados por la promesa de aumento de productividad de nuevas tecnologías. Por nuestra parte, seguimos comprometidos a hacer de Hypertherm un lugar de trabajo, sea de una persona como de mil, que brinde una oportunidad total que exprese las ideas y ambiciones de cada asociado.
No es frecuente que un ingeniero pueda ver sus esperanzas e ideas crecer y cobrar vida de una manera tan gratificante. Al cabo de 40 años, quiero agradecer de todo corazón a todos nuestros clientes, socios comerciales y asociados.
